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Sebastian Aviña

... solo un blog más ...

Una carta de despedida

domingo, enero 27, 2008

Pues no sabia que tanta gente siguiera mi blog, pero he recibido muchos correos preguntandome que paso con Diana. Bueno, no paso mucho, pero aqui les tengo algo que le escribi hace unos meses.

Saludos,
J.S. Aviña

Sobre sueños frustrados

Siempre que las cosas llegan a un final, no puedes dejar de pensar en el inicio, y ahora que estoy por terminar mi carrera, tengo esta idea intermitente y palpitante de quien era yo hace unos años y que era lo que quería

Y entre todas estas ideas y reflexiones, sueños y aspiraciones, no paro de pensar en mis sueños mas profundos: cuales se han cumplido y cuales se han perdido.

De todos estos sueños, hubo uno, que curiosamente nació en mi cuando te conocí y que era un deseo tan extraño y tan diferente a todos los demás, que nunca me atreví a mencionarlo a nadie.

Pues que eras la mujer perfecta, estoy seguro que te lo repetí mil veces, y el día que me pediste una explicación, me dio tanto miedo decirte la verdad, que solo acerté en decirte una que otra idea aislada que en su conjunto no decían nada, y lo que decían no era bueno.

Pues me atraías, es cierto, pero muchas mujeres me han atraído a lo largo de mi vida. Eso no es especial. Que eres una mujer muy inteligente, también es cierto, pero te he de confesar que evito a las personas que considero estúpidas... Que cumplías con tal y cual requisito y que por lo tanto eras la mujer perfecta para mí... Sí, claro...

Pues esa era la explicación que te di, y aunque es verdad, es una verdad a medias, y es que la verdad había algo en ti que me enloquecía y me hacía mirar mas allá, y mucho mas lejos, y era algo que no te podía decir por descabellado que era.

Es que me encantaba tu familia, y no por que la considerara única, si no por que comparten muchos valores que hay en la mía. Ese juego de cartas al que alguna vez me invitaste, los juegos de mesa que me contabas de tu infancia, la manera como te llevas con tu mamá y el respeto que le tienes a tus padres, tu mamá trabajadora con su negocio de los vitrales y tu papá con ese animo emprendedor de quien sabe cuantos negocios que maneja. Y es que me gustaba tanto lo que veía y me decías, que en mi cabeza retumbaba esa idea que contigo quería tener un día una familia que tuviera los valores de la mía y de la tuya. Sentía que eras tu esa persona con la que quería compartir toda mi vida.

Aun recuerdo cuando cortamos, que pensé, que no pasaba nada, de alguna manera sentía que mi vida iba a ser contigo, y que si nos separábamos unos meses, era hasta saludable. Después, cuando las cosas se complicaron que me bloqueaste del messenger y me evitabas, me decían que tenías uno que otro novio, a mi la verdad no me importaba, vivía con la certeza que no durarían y que cuando cortaran tu y yo íbamos a volver.

Pues así pasaron estos años, por eso nunca deje de buscarte: En mí, había algo que me decía que un día me ibas a desbloquear del msn, o que un día, iba a ir a tu casa e íbamos a volver a platicar de nada y nos la íbamos a pasar bien y que con el tiempo íbamos a volver. (como aquella película de diario de una pasión, ¿la haz visto?)

Pero un día leí no se donde, creo que en tu fonólogo, una frase que decía "no hay peor castigo que anhelar algo que nunca paso", sentí como un balde de agua fría me empapaba de golpe, por que en ese momento me dí cuenta que todo lo que yo pensaba y sentía por ti, seguramente por tu cabeza ni remotamente pasaba.

Caray Diana, pues ahora que me quedan tan poquitos días para graduarme, recuerdo que soñaba que me ibas a acompañar para el día de mi graduación y que te iba a robar y nos íbamos a ir en mi carro en un roadtrip por México todo Diciembre... caray, tantas cosas que no se cumplieron... Irónicamente eres tu la niña que en alguna ocasión me dijo que no podía planear mi futuro por que este dependía de otras personas, las cuales estaban completamente fuera de mi control.

En fin, la verdad es que no te escribo para decirte que eres el amor de mi vida, que mi vida es miserable sin ti, ni nada por el estilo...

Te escribo por que hace un año que conozco a esta otra niña, que, cuando la conocí, al igual que muchas, llamo mi atención, pero rápidamente descubrí que acababa de salir de una relación muy larga y que no traía otra cosa en la cabeza que no fuera su ex novio.

Esta niña, se ha vuelto mi mejor amiga, y hay algo en ella que no me canso de observar: Los desesperados intentos de su ex novio para reconciliarse.

Ella ya tiene otro novio, y otra vida, pero este otro burro (su exnovio), que le habla por telefono, le manda correos, le lleva flores y cosas así... ¿te parece conocida esa conducta?. Pues caray, cada vez que este cabezón hace algo , mi amiga se pone muy depre, la verdad es que ella aun lo quiere, o por lo menos anhela lo que tenían, pero siente que el tiempo de ellos dos ya ha pasado y es tiempo de seguir...

La verdad es que cada vez que veo que le habla o que piensa en el, y la veo entristecer, no dejo de pensar en ti, y en el hecho que tal vez a ti te hice sentir igual a lo largo de todos estos años, y me gustaría disculparme. Nunca fue mi intención hacerte sentir mal.

De repente, la idea que tu nunca sentiste por mi lo que yo sentí por ti, no suena tan mala.

Bueno Diana, seguramente cuando le cuentes esto a ely o a alguna otra amiga, o al novio con el que sales en el facebook (con quien, por cierto, haces muy bonita pareja), van a pensar y decir lo mismo que yo le digo a esta niña. Pero sabes, realmente me quería disculpar contigo por molestarte todos estos años.

Un beso y un caluroso abrazo,

J. S. Aviña

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