<body><script type="text/javascript"> function setAttributeOnload(object, attribute, val) { if(window.addEventListener) { window.addEventListener('load', function(){ object[attribute] = val; }, false); } else { window.attachEvent('onload', function(){ object[attribute] = val; }); } } </script> <div id="navbar-iframe-container"></div> <script type="text/javascript" src="https://apis.google.com/js/plusone.js"></script> <script type="text/javascript"> gapi.load("gapi.iframes:gapi.iframes.style.bubble", function() { if (gapi.iframes && gapi.iframes.getContext) { gapi.iframes.getContext().openChild({ url: 'https://www.blogger.com/navbar.g?targetBlogID\x3d29441984\x26blogName\x3dSebastian+Avi%C3%B1a\x26publishMode\x3dPUBLISH_MODE_HOSTED\x26navbarType\x3dBLUE\x26layoutType\x3dCLASSIC\x26searchRoot\x3dhttp://blog.sebastianavina.com/search\x26blogLocale\x3des_419\x26v\x3d2\x26homepageUrl\x3dhttp://blog.sebastianavina.com/\x26vt\x3d2343562057309094683', where: document.getElementById("navbar-iframe-container"), id: "navbar-iframe" }); } }); </script>

Sebastian Aviña

... solo un blog más ...

La Adelita

jueves, noviembre 01, 2007

Y adelita se llama la joven
a quien yo quiero y no puedo olvidar;
en el mundo yo tengo una rosa
y con el tiempo la voy a cortar.

Se Adelita quisiera ser mi esposa,
si Adelita fuera mi mujer,
le compraría un vestido de seda
para llevarla a bailar al cuartel.

Adelita, por dios, te lo ruego,
calma el fuego de esta mi pasión,
porque te amo y te quiero rendido,
y por ti sufre mi fiel corazón.

Si adelita se fuera con otro,
le seguiría la huella sin cesar;
si por mar en un buque de guerra,
si por tierra en un tren militar.

Toca el clarín de campaña a la guerra,
salga el valiente fuerrro a pelear;
correrán los arroyos de sangre;
que gobierne un tirano, jamás.

Y si acaso yo muero en campaña,
y mi cuerpo en la sierra va a quedar,
Adelita, por dios te lo ruego,
con tus ojos me vas a llorar.

Ya no llores, querida Adelita;
ya no llores, querida mujer;
no te muestres ingrata conmigo,
ya no me hagas tanto padecer,

Me despido, querida Adelita;
ya em alejo de mi único placer;
nunca esperes de mí una cautela,
ni te cambio por otra mujer.

Soy soldado y mi patria me llama
a los campos que vaya a pelear.
!Adelita, Adelita de mi alma,
no me vayas, por Dios, a olvidar!

Por la noche andando en el campo,
oigo el clarín que toca a reunión,
y repito en el fondo de mi alma:
Adelita es mi único amor.

Si supieras que ha muerto tu amante
rezarás por mí una oración,
por el hombre que supo adorarte
con el alma, vida y corazón.

Ya me despido, querida Adelita;
de ti un recuerdo quisiera llevar;
tu retrato lo llevo en el pecho
como un escudo que me haga triunfar.

Conque quédate, Adelita querida,
ya me voy a la guerra a pelear;
la esperanza no llevo perdida
de volverte otra vez a abrazar.

- Los de abajo, Mariano Azuela.

Etiquetas:

leave a comment