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Sebastian Aviña

... solo un blog más ...

El día que la conocí.

miércoles, agosto 01, 2007

Que te cuento que ahí estaba ella, al fondo del local, con ese sentado coqueto, mirandome fijamente a los ojos con actitud desafiante.
Yo que siempre creí que el amor a primera vista no existía, me daba cuenta cuan equívocado estaba.
Con pelo negro, nariz respingada y mirada serena, me cautivo desde el primer momento en que la ví.
Me acerque cuidadosamente, sensando cada paso que daba, no quería molestarla con mi atrevimiento.
Al llegar a su lado, ella aparto su mirada, volteandose al otro lado: Tal vez penso que me iba a rendir facilmente, pero cuan equívocada estaba: le pregunte cual era su nombre, y se mostro inquieta, pero no volteo a verme.
Instintivamente -sin pensar en las consecuencias de mis actos- acerque la mano para tocarla ligeramente en la carita: esa carita tan dulce e inocente. Ella pego un brinco y seriamente camino lejos de mí. A lo lejos me miraba, para ver si la seguía, y ya sintiendose comoda, se volvío a sentar, ahora mirandome fijamente a los ojos, preguntandome ¿que quieres?.
Pues es temprano, son apenas las 7am y he venido a comprar menudo ¿que te puedo decir?, no esperaba conocerte, de lo contrario me hubiera venido mas preparado.

Tome mi cacerola y fuí con la gorda que vende el menudo:
- ¿cuantos quiere?, me pregunto.
Deme cuatro.
No podía dejar de mirarla, ni ella a mí, creo que en el fondo, ella tambien me quería conocer, pero tenía miedo.
Me dieron mi menudo, y me disponía a partir, cuando en el ultimo momento me arme de valor y pregunte:
¿de quien es el cachorrito?
- De nadie
¿Me lo puedo llevar?
- Adelante.
Desde ese día, nos hace compañia, brinca y juega en el patio, muerde al gato y molesta a mis papás en las noches con sus chillidos.
Cuando la meto a la casa, pasa horas tirada en la cama, viendome jugar en la compuadora, o en el cuarto de servicio, escondida bajo el mueble de articulos de limpieza.

Es una linda wuawua. Su nombre es Punta.

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