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Sebastian Aviña

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2 Lecciones de Federico Reyes Heroles

martes, julio 25, 2006

Hace tiempo recomendé leer el libro de Víctor Frankl; ?El hombre en busca de sentido? y comentaba que un mensaje muy importante de Frankl está relacionado con la actitud que deberíamos tener ante un problema, un dolor, una agresión, una crítica o un logro importante; o ante la obtención de un puesto importante. El ratificaba que la única de nuestras libertades que nadie jamás nos podrá quitar, es la actitud que uno puede tener ante una situación problemática.

Esto vino a mi mente al leer dos mensajes, dos lecciones que en forma de cuentos recibí hace tiempo con la recomendación de comentarlos con ustedes.

?Una hija se quejaba con su padre de lo que le estaba pasando con su vida y de cómo las cosas le resultaban tan difíciles. No sabía qué hacer para seguir adelante y estaba a punto de darse por vencida, cansada de luchar. Parecía que cuando solucionaba un problema, rápidamente le aparecía otro.

Su padre, un chef de cocina, la llevó a su lugar de trabajo. Allí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre las hornillas de la estufa. Pronto el agua de las tres ollas estaba hirviendo. En una colocó zanahorias; en otra huevos; y en la última granos de café. Las dejó hervir sin decir palabra.

La hija esperó impacientemente preguntándose qué estaría haciendo su padre. A los veinte minutos el padre apagó el fuego. Sacó las zanahorias y las colocó en un tazón. Sacó los huevos y los colocó en otro plato. Finalmente, coló el café y lo puso en un tercer recipiente, todos arriba de la mesa de la cocina.

Mirando a su hija le dijo: "Sofía, ¿qué ves arriba de la mesa?" "Zanahorias, huevos y café" fue la respuesta de Sofía. Le pidió entonces que tocara las zanahorias. Ella lo hizo y notó que estaban blandas. Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera. Luego de sacarle la cáscara, observó que el huevo estaba duro. Luego le pidió que probara el café. Ella sonrió mientras disfrutaba de su café.

Y claro, Sofía preguntó: "¿Y qué significa esto, papá? El le explicó que las tres cosas habían enfrentado la misma adversidad: agua hirviendo, pero que habían reaccionado en forma distinta. La zanahoria llegó al agua fuerte dura; pero después de pasar por el agua hirviendo se había vuelto débil, fácil de deshacer. El huevo había llegado al agua frágil, su cáscara fina protegía su interior líquido; pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido. Los granos de café, sin embargo, eran únicos, pues después de estar en agua hirviendo, habían cambiado al agua.

¿Cuál de esas tres cosas eres tú? Pero sobre todo, ¿ cuál de esas tres cosas quisieras ser tú?, Le preguntó a su hija. Cuando los problemas llaman a tu puerta, ¿cómo respondes? ¿eres una zanahoria que parece fuerte, pero que cuando la adversidad y el dolor te tocan, te vuelves débil y pierdes tu fortaleza?; ¿eres un huevo que comienza con un corazón maleable; pero después de una muerte, una separación, o un despido te has vuelto dura y rígida? Por fuera te ves igual, pero ¿eres amargada y áspera, con un espíritu y un corazón endurecido?

¿O eres como el café?. El café cambia al agua hirviente, el elemento que le causa dolor. Cuando el agua llega al punto de ebullición, el café alcanza su mejor sabor. Si eres como el grano de café, cuando las cosas se ponen peor tú reaccionas mejor y haces que las cosas a tu alrededor mejoren. Y tú, ¿cuál de los tres eres, o cual de los tres quieres ser; cual de los tres le gustaría que fuesen sus hijos, y qué estás haciendo para que así sea??

La segunda lección está relacionada con un tema de mucha actualidad: el número cada vez creciente de parejas que deciden separarse por problemas maritales. El sabio Katchumo, de quien hace tiempo le hablé, les da a las parejas que están en esta situación un excelente consejo.

?Un esposo fue a visitar a un sabio consejero, que le habían recomendado mucho y le dijo que ya no quería a su esposa y que pensaba separarse, que ya no la aguantaba, que era egoísta y que no lo estaba respaldando en el logro de sus sueños. Katchumo lo escuchó, lo miró fijamente a los ojos y le dijo solamente una palabra: ámela. Pero es que ya no siento nada por ella, volvió a insistir el disgustado esposo. Amela, volvió a insistir Katchumo. Y ante la cara de disgusto del desconcertado esposo, agregó lo siguiente: "Mi estimado amigo, amar es una decisión, no un sentimiento; amar es dedicación y entrega. Amar es un verbo, no un sustantivo, y el fruto de esa acción es el amor. El amor es un ejercicio de jardinería: arranque lo que hace daño, prepare el terreno, siembre, sea paciente, riegue y cuide. Esté preparado porque habrá plagas, sequías o excesos de lluvia, mas no por eso abandone su jardín. Ame a su esposa, con esto le quiero decir que debe aceptarla, valorarla, respetarla; debe darle afecto y ternura; debe admirarla y comprenderla. Como ve, es muy sencillo, sólo ámela".

Por último, le recomiendo reflexionar sobre los no´s de la vida que hace tiempo le escuché a un conferencista:

?No salgas de la infancia apresuradamente, luego querrás recuperar esos años.

No entres a la adolescencia convencido de que dominarás el mundo; la vida te llevará por caminos que todavía no sospechas.

No salgas de la adolescencia desperdiciando tu juventud; la juventud pertenece a todos pero no es de nadie, ni en nadie queda.

No entres en la madurez creyendo que has vencido todas las etapas y que el triunfo llegará mañana; la felicidad, único triunfo, se encuentra en disfrutar todas las etapas de un camino, no el final de la ruta.

No recorras la madurez sin crear tu tesoro espiritual; los tesoros de la tierra no son herencia para tus hijos.

No salgas de la madurez convencido que has triunfado; tu triunfo lo medirá el recuerdo que dejes.

No salgas de la madurez creyendo haber sido derrotado; algo siempre se deja, por pequeño que sea.

No entres a la vejez creyendo que el destino te ha sido adverso; has sido tú quien ha elaborado ese destino?.

No salgas de la vejez sin entregar tus consejos; otros niños, otros adolescentes, otros maduros y otros mayores te han mirado y querrán imitarte?.

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